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lunes, 3 de agosto de 2026

Economía

Comercio ilegal de tabaco impacta recaudación fiscal con pérdidas millonarias

La proliferación de cigarros de contrabando y fabricación local genera una competencia desleal que afecta las finanzas públicas pese al incremento del IEPS.

Redacción Reporte Central
Foto: forbes.com.mx

La venta ilegal de tabaco en México representa un desafío persistente para las autoridades hacendarias, con estimaciones que sitúan las pérdidas para el erario público en niveles cercanos a los 35,000 millones de pesos anuales. A pesar de las actualizaciones constantes en la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicada a estos productos, el mercado negro ha logrado consolidarse como un competidor asimétrico frente a la industria formalmente establecida.

Investigadores del Colegio de México han señalado que el crimen organizado ha perfeccionado una estrategia mixta para evadir el control fiscal. Esta modalidad no se limita únicamente a la introducción de mercancía de contrabando por las aduanas, sino que integra de manera creciente la fabricación local en instalaciones clandestinas. Esta estructura permite a los actores del mercado ilícito ofrecer productos a precios significativamente menores, capturando una parte importante del consumo nacional sin cumplir con las regulaciones sanitarias ni las obligaciones tributarias ante el SAT.

El fenómeno de la competencia asimétrica distorsiona el mercado interno, dificultando que las políticas de salud pública y recaudación alcancen sus objetivos. Mientras el Estado refuerza la vigilancia en los puntos de internación, los grupos delictivos han adaptado sus redes de distribución para llegar a mercados minoristas y tianguis en diversas regiones del país, facilitando el acceso a consumidores que optan por opciones de bajo costo.

Especialistas sugieren que la complejidad del problema requiere un enfoque integral que trascienda la política fiscal. El fortalecimiento de la inteligencia financiera y la coordinación entre la Secretaría de Hacienda y las autoridades de seguridad es fundamental para desarticular las cadenas de suministro que sostienen este comercio irregular. De no revertirse esta tendencia, la brecha de recaudación podría continuar presionando los ingresos públicos destinados a programas sociales y de infraestructura.

Las autoridades mantienen un monitoreo constante sobre los flujos de mercancías ilícitas para mitigar el impacto en la salud pública, dado que los productos apócrifos carecen de cualquier control de calidad o supervisión sanitaria. La lucha contra este mercado ilegal sigue siendo una prioridad para las instituciones encargadas de salvaguardar tanto la integridad de la recaudación fiscal como el bienestar de los consumidores mexicanos.

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